5 octubre, 2016 Paido Salut Infantil

Niños pequeños y bronquitis. ¿Será asmático?

Es común que los niños menores de 3 años tengan sibilancias o “pitos”. De hecho, son un motivo frecuente de consulta en pediatria.  Hasta el 30% de niños tienen sibilantes en algún momento de su vida. La frecuencia ha aumentado en los últimos de manera considerable y, en menores de 6 años, ha pasado de 6% a 10%.

Se presenta con cuatros de:

  • tos recurrente
  • dificultad respiratoria
  • ahogos repetidos que obligan a acudir al servicio de urgencias
  • “pitos” o sibilancias que los padres oyen sin necesidad de la auscultación pediátrica

Los especialistas de los servicios de emergencias de los hospitales lo diagnostican, en el informe de alta, como bronquitis obstructiva o bronquitis sibilante, bronquitis asmatiforme o, a veces, crisis de asma infantil.

Las preguntas que suelen hacerse los padres son tres, fundamentalmente: a qué se deben las sibilancias, qué puedo hacer para evitarlas y si su hijo, cuando sea mayor, será asmático.

 A qué se deben las bronquitis

Los virus de los resfriados suelen ser la causa desencadenante más habitual de las bronquitis con “pitos” o sibilantes. El bronquio sufre una inflamación más o menos persistente y esto se traduce en tos, dificultad para respirar y broncoespasmo.

El pediatra excluirá que el niño no tenga causas conocidas de sibilantes recurrentes de origen conocido como:

  • malformaciones congénitas del bronquio o pulmón
  • enfermedad pulmonar crónica
  • fibrosis quística
  • anillos vasculares que compriman la tráquea o los bronquios
  • bronquiectasias o dilataciones anormales del bronquio
  • reflujo gastroesofágico
  • cuerpo extraño bronquial tras episodios de atragantamiento con alimentos u otros objetos
  • inmunodeficiencias
  • anomalías de los cilios bronquiales

 Qué hacer para evitar las bronquitis y tratamiento

El pediatra debe practicar un estudio cuando el menor tenga más de tres crisis de bronquitis obstructivas diferentes.

Puede estar indicado practicar un RX Torax, un test de sudor, analítica de sangre, estudios alergológicos en mayores de 3 años (Prick-test en antebrazo) y otras exploraciones, según intensidad, frecuencia y complicaciones de las bronquitis.

Según los síntomas, los resultados analíticos y las exploraciones practicadas, se realiza un diagnóstico del fenotipo de cada niño. No todos los niños que reciben el famoso nebulizador inhalado son iguales. Y, aunque para el tratamiento de crisis se aplica el salbutamol inhalado, a veces se indican corticoides orales en ciclos cortos y antibióticos si hay sobreinfección respiratoria.

El tratamiento preventivo no siempre será igual. Puede estar indicado un tratamiento preventivo con un determinado medicamento por vía oral, pero otras veces también los corticoides inhalados, o la combinación de ambos. También en ocasiones se hacen asociaciones distintas y alguna vez ninguna, ya que existe la posibilidad de que no respondan a la terapéutica preventiva. En estos casos la solución pasa por evitar los resfriados y, en algunos casos, solo se logra si dejan de asistir a la guardería.

El pediatra debe valorar de forma individual cada caso, ayudando mucho a los padres en el estudio, valoración y comprensión de lo que le ocurre al menor. No se deben ni pueden comparar unos niños con otros. Asimismo, debe hacerse un seguimiento y calendario de sucesos y respuestas al tratamiento, así como a la prevención.

Tagged: